Friday 22 November 2019
Home      All news      Contact us      English
plazapublica - 13 days ago

Reconocimiento del genocidio armenio: ¿justicia o instrumentalización de la memoria ajena?

imagen columna: 3 minsTipo de Nota: OpiniónCategoría columna: MigracionesTema: Poder y CiudadaníaEntradilla: En 1944, Raphael Lemkin acuñó el término «genocidio» para hacer alusión a los procesos sistemáticos de exterminio y de persecución de grupos humanos por razones políticas, étnicas, religiosas, económicas o culturales. Es a partir de los trabajos de este jurista polaco (de origen judío) que se crea en 1948 la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de las Naciones Unidas, documento que sentaría las bases jurídicas para condenar los actos de genocidio en todo el mundo. Lemkin definió el término basándose en dos casos emblemáticos: por un lado, su propia experiencia durante la Segunda Guerra M y por otro, su análisis del caso de los armenios en el Imperio otomano. Justamente entre 1915 y 1923 el partido golpista de los Jóvenes Turcos ordenó el exterminio y destierro de la población armenia. Más de un millón y medio de personas fueron masacradas, y alrededor de 500,000 sobrevivientes fueron reinstalados en Líbano, Siria, Francia, Estados Unidos y Rusia. Hace un poco más de cuatro años escribí dos artículos (este y este) sobre el genocidio armenio. En aquel entonces, el tema se viralizó por la conmemoración de los 100 años del genocidio y por la constante negativa del Estado turco (y de sus aliados políticos) a reconocer las atrocidades cometidas por las autoridades otomanas. Hoy el caso vuelve a resonar en los medios informativos: el 29 de octubre de 2019, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos reconoció oficialmente el genocidio armenio con una rotunda mayoría de 405 votos a favor y 11 en contra. Para la diáspora armenia, esta votación es histórica. Finalmente la potencia del mundo reconoce el sufrimiento de los ancestros y condena el silencio y la negación del Estado turco. Esto seguramente alentará a otros países a reconocer el genocidio y muy probablemente permitirá sentar las bases legales en Estados Unidos —y en el mundo entero— en contra del negacionismo. El tema de la reparación dará para mucho más, pero en este caso quiero enfocarme en cómo el reconocimiento y la amnesia constituyen actos meramente políticos. [frasepzp1] Si bien en Estados Unidos hay más de 1.5 millones de descendientes armenios y numerosas organizaciones civiles se han movilizado en busca de justicia, durante décadas el Gobierno estadounidense se ha abstenido de reconocer el genocidio armenio. Esto, obviamente, con el fin de no entorpecer las relaciones diplomáticas con Turquía, aliado clave de la OTAN y país donde Estados Unidos mantiene varias bases militares. Sin embargo, hoy el contexto geopolítico es distinto. Las relaciones entre Estados Unidos y Turquía se deterioraron desde que Erdogan ordenó una nueva ofensiva militar en el noreste de Siria en contra de las fuerzas kurdas (aliadas del Gobierno estadounidense). En consecuencia, la Cámara de Representantes votó por el reconocimiento del genocidio y exhortó al Gobierno a limitar sus relaciones diplomáticas con Turquía. Curiosamente, durante la votación varios representantes hicieron un paralelo entre las atrocidades cometidas en 1915 por los soldados otomanos y la actual invasión militar turca en el norte de Siria. Como bien lo señala la antropóloga Michèle Baussant (2007), la memoria y el reconocimiento pueden convertirse en instrumentos políticos utilizados en situaciones de ruptura social (y política). Progresivamente, rasgos inherentes a la identidad grupal, como la memoria (incluso la ajena), se ven envueltos en discursos políticos (e institucionales) y se utilizan estratégicamente en debates públicos. En este caso, el reconocimiento del genocidio armenio representa una clara instrumentalización de la memoria ajena: la votación no tenía como objetivo reivindicar la memoria de los sobrevivientes o buscar justicia y reparación, sino sancionar y presionar al Gobierno turco por su intromisión militar en territorio sirio. Si de verdadera justicia se tratara, desde hace muchos años Estados Unidos habría reconocido el genocidio, tal como Obama falsamente prometía durante sus campañas para ganarse el voto de la comunidad armenia de California. Espero que, pese a la clara utilización política de la memoria armenia, esto sirva de base para el reconocimiento universal de una de las peores tragedias del siglo XX.

Related news

Latest News
Hashtags:   

Reconocimiento

 | 

genocidio

 | 

armenio

 | 

¿justicia

 | 

instrumentalización

 | 

memoria

 | 

ajena

 | 
Most Popular (6 hours)

Most Popular (24 hours)

Most Popular (a week)

Sources