Monday 1 March 2021
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plazapublica - 1 month ago

Lo peor de nosotros

imagen columna: 3 minsTipo de Nota: OpiniónQuisiera empezar el año con una sensación de esperanza y bienestar a pesar de la pandemia. Quisiera comenzar con aquella ahora lejana visión que nos hacía creer que el estar encerrados con la vida pendiente de un hilo nos haría, como humanidad, mejores individuos. Categoría columna: opiniónTema: Poder y CiudadaníaNada más alejado de la realidad. Estos últimos meses nos han mostrado que muchas personas y las colectividades que conforman no solo se han aprovechado de la situación para expandir sus redes malévolas, sino que además las han extendido para regurgitarse en ellas. El sistema de salud continúa colapsado, pero ya no interesa. El contagio, sin registros, sigue dándose, pero es irrelevante. Es la danza con la muerte. El desprecio de la vida en su máxima expresión. No me cuido, no te cuidas, no se cuida. No nos cuidamos. ¿Conclusión? No importa. Vayamos a la playa, a los restaurantes, a la calle, a los centros comerciales. Total, de algo nos tenemos que morir y de algo se tienen que morir los otros. Algunas imágenes me vienen como una bocanada de humo: empezaremos a preocuparnos, quizá, cuando los niños mueran en las aulas. «¿Qué le pasa a Clara?», preguntará la maestra. «Se durmió», dirá alguna compañera de clase. «Despiértala», dirá la maestra. «No se mueve», dirá otra niña. Entonces la maestra irá al escritorio donde está recostada Clara, la tocará y sentirá su cuerpo frío. Entrará en pánico: Clara está muerta. Fin de la historia. ¿Sucederá? Quién sabe. Como van las cosas, es posible. Otra imagen también me habita. Es aquella que tal vez recuerden quienes vieron la película o leyeron el libro El señor de los anillos. Los protagonistas Frodo y Sam van camino a Mordor, la tierra del mal, y están perdidos en unas montañas donde dan vueltas una y otra vez sobre el mismo punto sin encontrar ninguna ruta que los lleve a la salida. El único que de pronto se aparece es el fantasma de ellos mismos, ese en quien se convertirán si siguen portando el anillo del mal, Gollum. Y veo a Gollum pensando en su anillo y diciéndole «mi precioso» en una obsesión sin tregua. Me pregunto cuántos obsesos se están evidenciando por estos días. [frasepzp1] Estamos en un punto muerto. No tenemos esperanza ni a corto ni a mediano ni a largo plazo. ¿Vacunas? Ni por asomo. ¿Restricciones? Innecesarias y además inútiles. ¿Violencia? Imparable. Las niñas y las mujeres, ahora más vulnerables que nunca. Hago un paréntesis impostergable: ¿cómo es posible que una niña como Hillary Saraí Arredondo de León, de tres años, muera de esa forma? ¿Qué tipo de sociedad somos que permite semejantes crímenes? ¿Por qué en Guatemala existen seres que cometen tales actos innombrables? ¿Qué nos pasa, que ya no reaccionamos ante ello? ¿Política nacional? Ni hablemos. ¿Política internacional? Sin comentarios. La realidad y los problemas que se nos vienen son más complejos de lo que parecen. ¿Qué nos espera? ¿Hacia dónde vamos? ¿Dónde está nuestra humanidad? Son tiempos oscuros. Para donde se vea, desolación. Por lo pronto, solo nos queda sobrevivir al miedo, sobrevivir al virus, sobrevivir a la precariedad, sobrevivir a la maldad. Por si interesa, hay tres recomendaciones que escuché de una experta para hacerle un alto al covid-19 que, aunque no creamos, sigue no solo deambulando, sino también mutando y poniéndose más agresivo por ahí: uso permanente de la mascarilla, sana distancia y lugares ventilados para cada actividad. Estas y lavarse las manos, etcétera. Tal vez algunos sensatos las sigan. Para quienes apreciamos no solo nuestra vida, sino también las de los demás, hagamos nuestros mejores esfuerzos por continuar a pesar de todo, por defender lo que se pueda. Después, si queda algo, ya veremos.


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